La noche del pasado 16 de marzo volvió a brillar con luz propia en el calendario festivo de Benicarló gracias al correfoc infantil organizado por la Falla Els Cremats. Un acto pensado para los más pequeños, pero que logró reunir a familias enteras en torno a una de las tradiciones más espectaculares de las Fallas.
En este ambiente cargado de ilusión, fuego y pólvora, la batucada Percufenòmens fue una de las grandes protagonistas de la noche. Con su energía contagiosa y su potente ritmo, el grupo acompañó el recorrido del correfoc, marcando cada paso con percusión vibrante y creando una atmósfera única que hizo disfrutar tanto a niños como a adultos.
El evento dio comienzo tras una intensa jornada fallera, en la que no faltaron actos tradicionales como la mascletà, consolidando así una programación pensada para mantener viva la esencia de las Fallas de Benicarló. En este contexto, el correfoc infantil se ha convertido en una actividad clave para acercar la cultura festiva a los más pequeños de una forma segura y emocionante.
Durante el recorrido, las calles se llenaron de chispas, música y sonrisas. Los demonios, figuras características del correfoc, interactuaban con el público mientras la percusión de Percufenòmens marcaba el pulso del espectáculo. El resultado fue una experiencia sensorial donde el sonido de los tambores se fusionaba con la luz del fuego, creando momentos mágicos difíciles de olvidar.
La participación de Percufenòmens no solo aportó ritmo, sino también un importante valor social. Este grupo, vinculado a la inclusión y la participación activa, demostró una vez más cómo la cultura y la música pueden ser herramientas de integración y celebración colectiva. Su actuación consiguió implicar al público y convertir el evento en una auténtica fiesta compartida.
Por su parte, la Falla Els Cremats volvió a demostrar su compromiso con la tradición y con la innovación, apostando por actividades pensadas para todas las edades y reforzando el papel del correfoc infantil como uno de los actos más esperados del programa fallero.
En definitiva, la noche del 16 de marzo dejó una estampa inolvidable: calles llenas de vida, niños disfrutando de la fiesta y el sonido inconfundible de Percufenòmens acompañando cada chispa. Una combinación perfecta de tradición, música e inclusión que reafirma el espíritu de las Fallas y el valor de seguir transmitiéndolo a las nuevas generaciones.








